Desde hace lustros,
ilustres almas adornan mi vida,
efímera en plazos de Big Bangs. Mis amigxs me enseñan: Aceptación,
validarse mutuamente,
gratitud,
perdonar (¿perdonarse uno mismo?). Hoy y siempre voy dando gracias a
mi Dios YHWH,
Su Hijo y la madre de este,
los Santos. Como nos piden ser los del Camino: amar al mundo
como uno solo. Agradezco voz populi (no puedo usar esa X sin asco, arcadas dictatoriales…).
A mi conversión empresaria. Leí de niño un libro sui generis que me dio mi madre:
Canciones tontas.
De ahí viene la influencia de este blog de ritmos tristes y escritos tontos.
Un pequeño libro flaquito que leía cada noche antes de soñar. Había un señor torcido con un gato torcido, con un bastón torcido y una casa torcida.
Y había otro poema que decía que los nacidos tal día eran emprendedores desde niños.
Me veía ahí reflejado y se grabó en mi amígdala,
la que hoy está presionada…
Hoy entonces va de odas.
Hago muchas.
Post morten
Post morten
es menester, a veces
Muchas almas bellas y buenas se van rápido, a los 80 o 90 años.
Quisiera, como Robin Williams en El hombre bicentenario,
una peli especial
pronto, pronto.
Si me siguen en mis perfiles de salud celular,
lo lograremos.
Hoy me nace escribir con el pulgar,
que ya dije antes: es un anélido con corazones y cerebros en cada metámero…
que ya dije antes: es un anélido con corazones y cerebros en cada metámero…
A la empresa, a las personas que forman mis empresas
(a riesgo de olvidar, porque mi mente está olvidadiza a los 50… ¿cómo será a los 120?). Tengo una socia, madre y amiga en el barco del Mercader de Navarra:
una persona que sonríe y flota en armonía y paz,
y don de mando, ese que me falta. Es la almirante Acosta, cruzando los mares en cabotaje, cap, capito?
saltando obstáculos, estrechos y bloqueos,
con una fuerza gutural, terrena e impresionante.
(a riesgo de olvidar, porque mi mente está olvidadiza a los 50… ¿cómo será a los 120?). Tengo una socia, madre y amiga en el barco del Mercader de Navarra:
una persona que sonríe y flota en armonía y paz,
y don de mando, ese que me falta. Es la almirante Acosta, cruzando los mares en cabotaje, cap, capito?
saltando obstáculos, estrechos y bloqueos,
con una fuerza gutural, terrena e impresionante.
El cromosoma que tienen las mujeres, con más ADN que los hombres,
les da entonces un pequeño porcentaje más de vida,
de fuerza vital, de esperanza, de amor.
Está mi viejita dominicana-armenia Jiminian,
a quien bauticé en redes con el navarrico «Jiminiain».
Una mujer de novela de García Márquez:
no se coge la baja en tres mil días seguidos de trabajo,
solo sus vacaciones con su hija y sus visitas a Nueva York
a cuidar a su madre de 180 años.
a quien bauticé en redes con el navarrico «Jiminiain».
Una mujer de novela de García Márquez:
no se coge la baja en tres mil días seguidos de trabajo,
solo sus vacaciones con su hija y sus visitas a Nueva York
a cuidar a su madre de 180 años.
Sonríe, cocina ricos manjares con gran guiso, rapidez, astucia,
limpieza, higiene y orden.
Es una gran jefa de cocina bajo la gerencia de mi socia favorita,
mi mejor amiga, la que me aguanta hace 30 años…
No lo hago en orden de importancia, sino en orden de aparición
en la pantalla de mi mente.
en la pantalla de mi mente.
Luego está el Capitán «Oh, mi capitán»:
la chica de nombre japonés, navarrika-escalduna.
La veo dueña de un restaurante, de otro, del suyo propio.
O, gerente del mío.
la chica de nombre japonés, navarrika-escalduna.
La veo dueña de un restaurante, de otro, del suyo propio.
O, gerente del mío.
Para la pasión que se tuviese, fuerza trabajaría ella motu proprio
37 horas al día, cada día, 30 años más.
La maestría, la pasión, la perfección, la limpieza…
Confío tanto cuando está ella que estoy tranquilo.
Confío en ella, en su bondad, que tuvo el coraje de ayudarnos hace unos años
cuando su lesión de espalda,
y pensó en la empresa, en los compañeros
y en la continuidad de todos los puestos de trabajo
que estamos creando en cada momento, en cada universo.
Está la Clemente, una deportista de élite de ébano caribeño.
También me inspira confianza.
Me regaña con cariño al jefe (le digo que lo haga en privado,
pero lo hace dulcemente).
Cada vez se amansa su espíritu libre y fuerte.
Tiene más fuerza que yo: una mujer de verdad,
súper profesional y atenta con todos los clientes y todos los detalles.
También me inspira confianza.
Me regaña con cariño al jefe (le digo que lo haga en privado,
pero lo hace dulcemente).
Cada vez se amansa su espíritu libre y fuerte.
Tiene más fuerza que yo: una mujer de verdad,
súper profesional y atenta con todos los clientes y todos los detalles.
Está Parrita, una chica de Canadá.
La quiero como una sobrina de sangre, como una hija.
La quiero como una sobrina de sangre, como una hija.
Vendra en mi vida cuando reencarne en un esquimal
y que tenga una hija Pocahontas:
danzante, escritora, pensante, luchadora, estudiosa, sonriente
como su tía favorita: un delfín de su maita…
Está Salinas (no el futbolista ni el presidente, sino la escultora, de esa magnitud es mi equipo: poetas, escultores, artistas de todos los confines del universo
reunidos en este punto para hacer el bien...
reunidos en este punto para hacer el bien...
porque como siempre decimos:
quien no viva para servir, no sirve para vivir.
Y esta empresa va de servir con sonrisas y amabilidad.
Somos tan especiales como el café orgánico de Perú,
de donde es mi ancestro Sucre, el Gran Mariscal
que liberó toda América del yugo español,
y con la leche orgánica de mi amado valle de Baztán,
donde mi padre soñó, creció, vivió y enfermó,
y por eso lo llevo en mi corazón de ahora para siempre.
Está el único chico (no por equilibrio de género,
pero el único chico navarro).
Quien podemos decir que es discípulo de la chica guaraní-vasca
que le antecedió,
que a su vez lleva el testigo de la gran faraona de la barra
y la hostelería de España y Europa: la princesa Saori. Aimar ! hay mares que cruzar!, ejemplo de la evolución y la madurez.
Se toma al pie de la letra los escritos de la jefa,
la jefa de todos: de la barra, de la cocina, de mi familia,
de mi pasado, de mi presente.
pero el único chico navarro).
Quien podemos decir que es discípulo de la chica guaraní-vasca
que le antecedió,
que a su vez lleva el testigo de la gran faraona de la barra
y la hostelería de España y Europa: la princesa Saori. Aimar ! hay mares que cruzar!, ejemplo de la evolución y la madurez.
Se toma al pie de la letra los escritos de la jefa,
la jefa de todos: de la barra, de la cocina, de mi familia,
de mi pasado, de mi presente.
Este chico lo defendí con hidalguía de las malas palabras
de un alma mala que le acusaba de algo horrible
bajo los efectos etílicos (que es común encontrar en este tipo de empresas).
de un alma mala que le acusaba de algo horrible
bajo los efectos etílicos (que es común encontrar en este tipo de empresas).
Lo defendí a capa y espada, con caballerosidad,
como un príncipe de la libertad,
como fui criado por mi ama en Ibaiondo
por 25 años de niñez absolutamente bellísima, increíble e inolvidable,
tipo Macondo literal.
Tenemos incluso un letrado, un juez, un abogado,
un leguleyo, abogado defensor de estudiantes libertarios libres.
A causa de él, y que lucha como un gran batallador
con el corazón más grande por su familia a dos orillas del Atlántico.
Aunque me rebase en edad, es muy jovial:
el señor Ochoa, un navarro de piel cobriza
que se enorgullece de la raíz euskérica de su apellido Lobezno.
un leguleyo, abogado defensor de estudiantes libertarios libres.
A causa de él, y que lucha como un gran batallador
con el corazón más grande por su familia a dos orillas del Atlántico.
Aunque me rebase en edad, es muy jovial:
el señor Ochoa, un navarro de piel cobriza
que se enorgullece de la raíz euskérica de su apellido Lobezno.
Está la colombiana Ana y la dominicana Alejandra en la cocina,
en papeles de reparto y figurantes principales
en ese ballet de cocina de la señora Acosta.
en papeles de reparto y figurantes principales
en ese ballet de cocina de la señora Acosta.
A todos y cada uno de los que están hoy, como enseña Borges,
de los que vendrán mañana,
de los que han pasado por aquí como escuela
y que veo luego trabajando orgullosos, madurando
en otros trabajos del ramo o ajenos a él,
pero siempre agradecidos y sin resquemores de su paso
por nuestro barco de mercaderes de Pamplona,
en el número 13 de una de las ciudades de Hemingway,
a quien tanto le debemos en la economía foral
(y lo sabes muy bien).
de los que vendrán mañana,
de los que han pasado por aquí como escuela
y que veo luego trabajando orgullosos, madurando
en otros trabajos del ramo o ajenos a él,
pero siempre agradecidos y sin resquemores de su paso
por nuestro barco de mercaderes de Pamplona,
en el número 13 de una de las ciudades de Hemingway,
a quien tanto le debemos en la economía foral
(y lo sabes muy bien).
Solo no mencioné a algunos que, por casualidad,
pertenecen a una nacionalidad concreta
por la cual me he llevado mal o no supieron entender
mi espíritu y lo que pido de este local, de esta empresa
que apenas está al 21 % de su capacidad
y estamos in crescendo…
pertenecen a una nacionalidad concreta
por la cual me he llevado mal o no supieron entender
mi espíritu y lo que pido de este local, de esta empresa
que apenas está al 21 % de su capacidad
y estamos in crescendo…
No vale la pena ni siquiera ignorarlos,
como decía mi amiga en Anzoategui: «Miki Miki, ni lo ignores, ni lo ignores».
como decía mi amiga en Anzoategui: «Miki Miki, ni lo ignores, ni lo ignores».
A veces las almas no son compatibles
y ahí entra la ecuación de mi madre, el algoritmo vital:
júntate con personas que iluminen su cara al verte,
que su sonrisa sea reflejo del amor instantáneo.
Y así hago, Ama… Ya sí es mutua la vaina, mejor… Me despido, que la gente del gimnasio me ve raro
pegado en una pantalla de bits y bytes, píxeles y códigos binarios. Mikel
Gracias
y ahí entra la ecuación de mi madre, el algoritmo vital:
júntate con personas que iluminen su cara al verte,
que su sonrisa sea reflejo del amor instantáneo.
Y así hago, Ama… Ya sí es mutua la vaina, mejor… Me despido, que la gente del gimnasio me ve raro
pegado en una pantalla de bits y bytes, píxeles y códigos binarios. Mikel
Gracias